miércoles, 24 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD



Ayer volvió a ocurrir, y no es que lo esperara no, pero no me resultó extraño para nada cuando de pronto la vi dirigiéndose por el largo pasillo de la sala de oncología en el hospital donde trabajo hacia mí, María, hija de una paciente nuestra. Desde que nos conocimos en una primera visita al médico oncólogo hace varios años, ellas dos al igual que otros y otras pacientes recuerdan esa primera visita, ese primer diagnóstico, con angustia, miedo, desconfianza y experiencias con temores al futuro incierto.
Pero, ahí estaba yo, y fui yo quien sujetaba sus temblorosas manos y acurrucaba sus miedos.
Todas estas emociones no me las quita nadie, y he ido madurando junto a ellos y saboreando cada día más la vida y los pequeños encuentros y ratos con los míos, no queriendo dejar ni un solo momento de agradecer a la vida, la mía;  alejando de mi alrededor todo lo negativo y como un imán atraer lo bueno y positivo.
Y un año más, el mismo día y por la mañana, como siempre, María. Su mano derecha sujetando una pequeña bolsa roja, y dentro una tarjeta y ese minúsculo detalle envolviendo dentro, AMOR, y es para mí, solamente para mí. Y soy feliz.
Y he tenido otro regalo, esta vez de mi compañera de trabajo: un libro, pero no le he dado la importancia que quizás ella piense con el libro sino a las palabras que me ha dedicado, unas frases que han surgido desde lo más profundo de su corazón y que solamente ella y yo conocemos su significado.
Podréis comprender lo emocionada que estoy, y saber que la gente que atendemos en el hospital, y que tantas y tantas veces nos reímos y lloramos con ellos, que con dos palabras o dos miradas hacen que una tenga la mayor satisfacción del mundo.

Gracias por conoceros y FELICES FIESTAS.

sábado, 6 de diciembre de 2014



CUIDAR NUESTRA SALUD

Lo más difícil a los que se enfrenta el cuidador es al desgaste, tanto físico, psicológico como social. La vida del cuidador cambia a medida que la enfermedad se hace más presente. Ya no tienen el mismo tiempo libre, lo cual influye es su estado de ánimo y en su salud. Considero que los cuidados hacia el cuidador deberían de comenzar en el mismo momento que se diagnostica la enfermedad. El cuidador nunca debe de olvidarse de sí mismo. De su buen estado dependen los cuidados al enfermo.